Genitales: observar, palpar y hablar.

Hablar de genitales ya empieza a ser un tema con menor tabú pero no exento de mitos en cuanto a formas, tamaños, erecciones, sensaciones, etc.


El suelo pélvico está de moda, esto es un hecho en 2022. Con ello ganamos mucha divulgación veraz y contrastada pero también siguen circulando mitos como es frecuente cuando se empieza bastante a hablar de algo que estaba en el apartado “tabú”.





Hoy no vamos a tratar anatomía ni funciones, o solo a veces.


La observación del suelo pélvico tengas vulva, vagina, pene, escroto… ha cambiado.


Muchas personas observan sus genitales en espejos, en el bidé, en el wáter, en la ducha o donde sea por primera vez en su vida o lo hacen habitualmente, muchas otras no pueden o no quieren por el motivo que sea y es igual de respetable –vemos necesario incidir en esto siempre ya que en la diversidad entra la historia individual de cada persona- .


Con la observación se descubre con frecuencia que los genitales no suelen ser simétricos, que hay muchísima diversidad respecto a lo que pueden ver en redes o placas anatómicas, que hay cambios en edad en cuanto a tener x cantidad de vello, que los tamaños, grosores y fluídos se modifican a veces según momentos del día o estadíos hormonales, se pueden observar erecciones, movimientos, texturas de la piel o alteraciones, lunares, etc…


A veces a la observación le acompaña la palpación o no, o hay una y no hay otra, o no hay ni una ni otra. La palpación puede ser con dedos, con diferentes texturas (algodón, bastoncillo, tejido rugoso, etc) para testar sensibilidades, con objetos para el placer, por otra persona de forma erótica. Cuando nos palpamos podemos hacer roces, pequeñas presiones y percibir el movimiento de los tejidos o las restricciones, si nos pica o nos molesta o duele, si eso que vemos o no puede ser un granito o verruga, abrir y cerrar orificios con los dedos o percibir con tacto si lo hacemos, notar si contraemos la zona tocando, podemos tocarnos para sentir placer o buscar orgasmo también.


Las posibilidades de la observación y palpación son muchas siempre que se quieran practicar, son un recurso que nos sirve de autoconocimiento, de autoexploración y de integrar esta zona en nuestro esquema corporal y propiocepción.


Cuando hablamos de autoconocimiento también hablamos de diversidad, cuando leemos, vemos y comparamos es cuando entra la valoración de la diversidad genital y de lo propio. Valoración que en ocasiones se ha llevado a crítica, normalización de modelos genitales y necesidad de cambios en lo propio. Y, gracias a empezar a hablar en redes, a difundir ilustraciones maravillosas sobre genitales reales, a imágenes (permitidas), a aprender a observarnos desde lo real y diverso, a desmitificar que todas las vulvas, todos los penes, todo de todo tiene un estándar, desde ahí hemos empezado a hablar y a desmitificar y deconstruir modelos genitales que no dejan de ser una expresión más de la diversidad genital.


Y hablando y charlando también empezamos a conocer que no solo los genitales importan si hablamos de placer y erótica. Y aún queda mucho por hacer, pero de este punto al que hemos llegado en adelante, porque se han dado pasos enormes en el conocimiento y aprecio por la diversidad en general y también genital. Y “en el internet” a veces se encuentran cosas horribles y tantas otras que valen mucho, y si no es tu campo puedes tener muchas dudas para discernir qué es información que vale y cuál no, para eso estamos también las y los profesionales que nos dedicamos a estas áreas, no hay preguntas tontas, solo hay preguntas no resueltas.


Desde la fisioterapia de suelo pélvico, así como desde la sexología además de valorar y tratar daremos respuestas a las dudas que sean de nuestra competencia.


Ante cualquier duda o necesidad de aclaración quedamos a vuestra disposición :)

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