Cosas que se cuentan sobre el dolor facial

No tengo bruxismo pero noto que aprieto dientes: apretar dientes es una de las formas de bruxismo. Nuestra imagen mental nos lleva a pensar en el rechinar de dientes pero el bruxismo se define como una parafunción o “costumbre” que aumenta la tensión en los músculos que se encargan de masticar, así que sí: tienes bruxismo.


Que si tienes un ruido en la mandíbula es porque está mal: el ruido a nivel de la articulación temporomandibular es un síntoma más de que puede estar ocurriendo algo a ese nivel. Para nosotros es útil en una valoración para poder ver la naturaleza del problema, pero por sí solo no es susceptible de tratamiento ni nos dice que tengamos un problema a nivel articular. Hay muchas causas que lo puedan provocar y muchas de ellas no tienen por qué suponer ningún problema para nuestra vida diaria.


Los dolores de esa zona no son de fisio: la zona facial ha estado durante mucho tiempo asociada a otros profesionales sanitarios pero como en todas las articulaciones del cuerpo, los fisioterapeutas tenemos mucho que trabajar. Es una zona más compleja y por eso es necesario intervenir desde diferentes campos. Desde la fisioterapia nos encargamos del dolor y disfunción en la zona, habiéndose demostrado muy efectiva en estos casos.


Que tu oclusión dental está mal y por eso te duele: la realidad es que no hay a día de hoy ninguna evidencia científica de que esto ocurra. Podría ser un factor relevante, pero en casos de disfunciones a nivel temporomandibular, nunca sería recomendable intervenir esto como primera baza para eliminar el dolor.


Que no pasa nada, es por el estrés, ya mejorará: el estrés es un factor muy importante para la aparición de patología a este nivel, pero no el único. Pasar un episodio de dolor y no tratarlo podría ser un problema a medio plazo.


Que me van a tener que operar: generalmente los síntomas se pueden manejar con diferentes enfoques conservadores como la fisioterapia, el asesoramiento, la psicoterapia, la farmacoterapia para el manejo del dolor y, en casos muy concretos, los dispositivos orales.


Que se corrige con una férula de descarga: la férula de descarga es, sobre todo, una herramienta para la protección del esmalte dental. Puede producirse una mejoría a corto-medio plazo pero tras los primeros meses nos acostumbramos y volvemos a apretar. Tienen una función muy importante, que es proteger los dientes, pero no nos van a solucionar nuestro problema articular o muscular.


Que si te duele, mejor moverla lo menos posible: igual que en otras articulaciones el reposo absoluto no es el tratamiento indicado, aquí tampoco. De hecho, el movimiento es necesario para el mantenimiento de la función de la zona. Un profesional especializado te dará las herramientas para que el dolor disminuya y no se pierda movilidad.


No tiene arreglo: hay diferentes patologías en esta zona y, de alguna manera u otra, todas mejoran con su debido tratamiento. El tratamiento tiene que hacerse de una forma organizada e individualizada para disminuir el dolor progresivamente y poder recuperar la función, por lo que recomendamos recurrir a personal específicamente formado en esta área.


La zona craneofacial, así como los dolores craneomandibulares, tienen unas características muy concretas que viene bien conocer. Ponerse en manos de un profesional especializado (odontólogo, fisioterapeuta, cirujano maxilofacial,...) es crucial para el buen desarrollo de los síntomas.


Si os queda alguna duda no dudéis en compartirla en comentarios o en los diferentes métodos de contacto que tenemos.




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